Endeve y Recrea

endeve developers

Endeve es quizá la solución de facturación electrónica más conocida en el territorio nacional, aunque también tiene una importante presencia a nivel internacional. Quizá muchas de las personas que la están utilizando para llevar al día su facturación y su cartera de clientes no sepan que es el producto de una empresa 100% canaria, Recrea.

La lista de prestaciones de endeve es ciertamente impresionante: facturas periódicas, informes gráficos, presupuestos convertibles a facturas, facturación electrónica (incluyendo facturas en formato Factura-e, el formato obligatorio para trabajar con la administración
pública del estado), acceso multiusuario, etc…

Pero lo realmente destacable, aparte de sus características técnicas, es su filosofía de empresa del siglo XXI, que contrasta notablemente con la mayoría de las empresas españolas -Incluyendo, extrañamente, a algunas startups– que parecen seguir todavía en el XVIII. Ejemplos de esta mentalidad son la atención al detalle, el uso de las tecnologías “en la nube”, y la reciente publicación de una API pública que permitirá el desarrollo de módulos y aplicaciones de terceros.

La característica mas importante, sin embargo, es su capacidad de cambio y de rectificación de las decisiones erróneas. Por ejemplo, no han tenido reparos en cambiar su modelo de negocio. Inicialmente las cuentas gratuitas estaban limitadas a 3 facturas por mes, demasiado bajo para la mayoría de empresas, autónomos y freelancers, el mercando natural para este tipo de aplicaciones. Al subir este límite a 100 facturas por mes han conseguido ampliar enormemente la base de usuarios gratuitos, lo que ha conllevado también un incremento de los clientes de pago. Aprender de nuestros propios errores es una forma difícil de aprender; pero en la nueva economía de Internet, es la única vía. Citando a Piet Hein:

The road to wisdom? — Well, it’s plain
and simple to express:
Err
and err
and err again
but less
and less
and less.

Un comentario a “Endeve y Recrea”

  1. Kilian Dice:
    7 de octubre, 2010 at 2:35 pm

    El quebradero de cabeza que me daban a mi las facturas!